miércoles, 5 de junio de 2013

Ruta 3. El Valle de la Ojeda. De lo mejor del Románico Palentino

Ruta 3. El Valle de la Ojeda. De lo mejor del Románico Palentino

La Ojeda es el Valle del Río Burejo que se extiende desde las proximidades de Cervera de Pisuerga hasta la más meridional Herrera. Siguiendo el curso del río Burejo, desde su origen aguas arriba del legendario Castillo de Ebur, del que se dereiva su nombre, encontramos algunas de las iglesias y monasterios románicos más interesantes del Románico palentino. Hoy los accesos desde Herrera de Pisuerga y Alar del Rey, permiten la visita al monasterio de San Andrés de Arroyo, con su precioso claustro cisterciense y a la iglesia y dependencias del antiguo monasterio santiaguista de Santa Eufemia de Cozuelos. No menos sorprendentes serán las visitas a pequeñas iglesias rurales como San Juan Bautista de Moarbes, o San Lorenzo de Zorita del Páramo, ya a tan sólo 3 km de Herrera de Pisuerga, donde encontraremos el enlace con otras rutas, entre ellas las relacionadas con el Canal de Castilla.

Ruta 2. Rutas del Románico Riberas del Alto Pisuerga.






Ruta 2. Rutas del Románico Riberas del Alto Pisuerga.

El Río Pisuerga tras su nacimiento cerca de Cervera de Pisuerga y después de atravesar la localidad de Aguilar de Campóo vira decisivamente hacia el Sur, para lo cual deberá atravesar aún por cañonesy estrechos valles entre las Loras burgalesas y la Montaña de Palencia. Es este uno de los entornos donde se desarrollo un poblamiento cristiano medieval que, con base en el eremitismo dio fruto en pequeños monasterios e iglesias parroquiales. Así encontramos la iglesia rupestre de Santos Justo y Pastor de Olleros de Pisuerga, o la conocida Santa María de Mave. También en la margen izquierda del Pisuerga las iglesias de Rebolledo de la Torre y Albacastro, mientras en la derecha quedan las de Ventas de San Vicente, Barrio de San Pdro y Barrio de Santa María de Becerril del Carpio y Nogales de Pisuerga, ya muy próxima al nacimiento del Canal de Castilla en Alar del Rey.


martes, 4 de junio de 2013

Ruta 1. Alar del Rey-Herrera de Pisuerga Donde el Camino a Santiago por la Calzada Romana se encuentra con el Canal de Castilla y la Ruta del Románico de la Ojeda y Ribera. Desarrollo de Rutas a partir del Barco "Marqués de la Ensenada"

Ruta 1. Alar del Rey-Herrera de Pisuerga Donde el Camino a Santiago por la Calzada Romana se encuentra con el Canal de Castilla y la Ruta del Románico de la Ojeda y Ribera. Desarrollo de Rutas a partir del Barco "Marqués de la Ensenada"

lunes, 3 de junio de 2013

 Mapa de la Comarca de Herrera de Pisuerga-Alar del Rey

En este mapa extraido del Servicio IBERPIX del Instituto Geográfico Nacional, se reproduce el mapa topográfico con capas de relieve, carreteras, localidades, principales


http://www2.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html?x=391800&y=4720616&zone=30&r=6912&visible=SIOSE;SPOT5;MAPA_MTN50;CAMINOSANTIAGO;

http://www2.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html?x=391576&y=4721368&zone=30&r=6912&visible=SIOSE;SPOT5;MAPA_MTN50;CAMINOSANTIAGO;FOTOS;http://www2.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html?x=391576&y=4721368&zone=30&r=6912&visible=SIOSE;SPOT5;MAPA_MTN50;CAMINOSANTIAGO;FOTOS;

viernes, 17 de mayo de 2013

The most beautiful neigh of the World “El relincho más hermoso del mundo”




The most beautiful neigh of the World
“El relincho más hermoso del mundo”
Al Che que sabía
Y nos enseñó como
Se hacen los héroes

La gente suele decir, los americanos,
los norteamericanos suelen decir:
León Felipe es un “Don Quijote”
No tanto gentelment, no tanto.
Sostengo al héroe nada más.
Y sí, puedo decir
Y me gusta decir: que yo soy Rocinante.
No soy el héroe
Pero le llevo sobre el magro espinado de
                Mis huesos…
Y le oigo respirar…
Y he aprendido a respirar como él…
Y a relinchar,
Y a blasfemar
Y a injuriar
Y a maldecir…
¡Oh hi – de putas!
¿Cómo es aquel relincho, americanos?
Aquel que empieza:

¡¡¡ Justí i i i i i ….cia!!!
Aquí el acento cae sobre la í ….
Muy agudo y sostenido
Como un vibrante y estridente cornetín;
¡¡ Justí i i i i ….cia !!!
¡¡ Qué bonito relincho !!
Vamos a relinchar ahora todos juntos, americanos …
Desde el Capitolio de Washington,
¡ Fuerte, fuerte, fuerte!
Hasta que el relincho llegue a Vietnam
Y, lo oigan los Vietnamitas
Con el cornetín de la Victoria…
Hasta que lo oigan todos los hombres
Como el cese de todas las hostilidades
Del planeta
¡¡ Justí i i i i … cia !!
Qué hermoso relincho !!!
The most beautiful neigh of the World.
LEON FELIPE

domingo, 28 de abril de 2013

Antonio Gramsci, en el 76 Aniversario de su fallecimiento

Artículo de Antonio Gramsci, publicado en "Il Grido del Popolo" el 29 de abril de 1917.




El 7 de noviembre de 1917, los líderes bolcheviques Vladimir Ilich Lenin y León Trotsky lideraron a los revolucionarios de izquierda en una revuelta contra el ineficaz Gobierno Provisional (Rusia aún estaba usando el calendario juliano, de modo que las fuentes del momento citan la fecha como 25 de octubre). La Revolución de Octubre culminó la fase revolucionaria instigada en febrero, reemplazando el gobierno parlamentarista provisional, encabezado por Kerensky, por el poder organizado y deliberativo de los soviets obreros, soldados y campesinos, verdaderos organismos de participación política y asamblearia por parte de las clases trabajadoras.

l leer los periódicos, al leer el conjunto de noticias que la censura ha permitido publicar, no se entiende fácilmente. Sabemos que la revolución ha sido hecha por proletarios (obreros y soldados), sabemos que existe un comité de delegados obreros que controla la actuación de los organismos administrativos que ha sido necesario mantener para los asuntos corrientes. Pero ¿basta que una revolución haya sido hecha por proletarios para que se trate de una revolución proletaria? La guerra la hacen también los proletarios, lo que, sin embargo, no la convierte en un hecho proletario. Para que sea así es necesario que intervengan otros factores, factores de carácter espiritual. Es necesario que el hecho revolucionario demuestre ser, además de fenómeno de poder, fenómeno de costumbres, hecho moral. Los periódicos burgueses han insistido sobre el fenómeno de poder; nos han dicho que el poder de la autocracia ha sido sustituido por otro poder, aún no bien definido y que ellos esperan sea el poder burgués. E inmediatamente han establecido el paralelo: Revolución rusa, Revolución francesa, encontrando que los hecho se parecen. Pero lo que se parece es sólo la superficie de los hechos, así como un acto de violencia se asemeja a otro del mismo tipo y una destrucción es semejante a otra.

No obstante, nosotros estamos convencidos de que la Revolución rusa es, además de un hecho, un acto proletario y que debe desembocar naturalmente en el régimen socialista. Las noticias realmente concretas, sustanciales, son escasas para permitir una demostración exhaustiva. Pero existen ciertos elementos que nos permiten llegar a esa conclusión.

La Revolución rusa ha ignorado el jacobinismo. La revolución ha tenido que derribar a la autocracia; no ha tenido que conquistar la mayoría con la violencia. El jacobinismo es fenómeno puramente burgués; caracteriza a la revolución burguesa de Francia. La burguesía, cuando hizo la revolución, no tenía un programa universal; servía intereses particulares, los de su clase, y los servía con la mentalidad cerrada y mezquina de cuantos siguen fines particulares. El hecho violento de las revoluciones burguesas es doblemente violento: destruye el viejo orden, impone el nuevo orden. La burguesía impone su fuerza y sus ideas no sólo a la casta anteriormente dominante, sino también al pueblo al que se dispone a dominar. Es un régimen autoritario que sustituye a otro régimen autoritario.

La Revolución rusa ha destruido al autoritarismo y lo ha sustituido por el sufragio universal, extendiéndolo también a las mujeres. Ha sustituido el autoritarismo por la libertad; la Constitución por la voz libre de la conciencia universal. ¿Por qué los revolucionarios rusos no son jacobinos, es decir, por qué no han sustituido la dictadura de uno solo por la dictadura de una minoria audaz y decidida a todo con tal de hacer triunfar su programa? Porque persiguen un ideal que no puede ser el de unos pocos, porque están seguros de que cuando interroguen al proletariado, la respuesta es indudable, está en la conciencia de todos y se transformará en decisión irrevocable apenas pueda expresarse en un ambiente de libertad espiritual absoluta, sin que el sufragio se vea adulterado por la intervención de la policia, la amenaza de la horca o el exilio. El proletariado industrial está preparado para el cambio incluso culturalmente; el proletariado agrícola, que conoce las formas tradicionales del comunismo comunal, está igualmente preparado para el paso a una nueva forma de sociedad. Los revolucionarios socialistas no pueden ser jacobinos; en Rusia tienen en la actualidad la única tarea de controlar que los organismos burgueses (la Duma, los Zemtsvo) no hagan jacobinismo para deformar la respuesta del sufragio universal y servirse del hecho violento para sus intereses.

Los periódicos burgueses no han dado ninguna importancia a este otro hecho: los revolucionarios rusos han abierto las cárceles no sólo a los presos políticos, sino también a los condenados por delitos comunes. En una de las cárceles, los reclusos comunes, ante el anuncio de que eran libres, contestaron que no se sentían con derecho a aceptar la libertad porque debían expiar sus culpas. En Odesa, se reunieron en el patio de la cárcel y voluntariamente juraron que se volverían honestos y vivirían de su trabajo. Esta noticia es más importante para los fines de la revolución que la de la expulsión del Zar y los grandes duques. El Zar habría sido expulsado incluso por los burgueses, mientras que para éstos los presos comunes habían sido siempre adversarios de su orden, los pérfidos enemigos de su riqueza, de su tranquilidad. Su liberación tiene para nosotros este significado: la revolución ha creado en Rusia una nueva forma de ser. No sólo ha sustituido poder por poder; ha sustituido hábitos por hábitos, ha creado una nueva atmósfera moral, ha instaurado la libertad del espíritu además de la corporal. Los revolucionarios no han temido poner en la calle a hombres marcados por la justicia burguesa con el sello infame de lo juzgado a priori, catalogados por la ciencia burguesa en diversos tipos de la criminalidad y la delincuencia. Sólo en una apasionada atmósfera social, cuando las costumbres y la mentalidad predominante han cambiado, puede suceder algo semejante. La libertad hace libres a los hombres, ensancha el horizonte moral, hace del peor malhechor bajo el régimen autoritario un mártir del deber, un héroe de la honestidad. Dicen en un periódico que en cierta prisión estos malhechores han rechazado la libertad y se han constituido en sus guardianes. ¿Por qué no sucedió esto antes? ¿Por qué las cárceles estaban rodeadas de murallas y las ventanas enrejadas? Quienes fueron a ponerles en libertad debían ser muy distintos de los jueces, de los tribunales y de los guardianes de las cárceles, y los malhechores debieron escuchar palabras muy distintas a las habituales cuando en sus conciencias se produjo tal transformación que se sintieron tan libres como para preferir la segregación a la libertad, como para imponerse voluntariamente una expiación. Debieron sentir que el mundo había cambiado, que también ellos, la escoria de la sociedad, se había transformado en algo, que también ellos, los segregados, tenían voluntad de opción.

Este es el fenómeno más grandioso que la iniciativa del hombre haya producido. El delincuente se ha transformado, en la revolución rusa, en el hombre que Emmanuel Kant, el teórico de la moral absoluta, había anunciado, el hombre que dice: la inmensidad del cielo fuera de mí, el imperativo de mi conciencia dentro de mí. Es la liberación de los espíritus, es la instauración de una nueva conciencia moral lo que nos es revelado por estas pequeñas noticias. Es el advenimiento de un orden nuevo, que coincide con cuanto nuestros maestros nos habían enseñado. Una vez más la luz viene del Oriente e irradia al viejo mundo Occidental, el cual, asombrado, no sabe más que oponerle las banales y tontas bromas de sus plumíferos."


viernes, 19 de abril de 2013

Mañana se cumplen 50 años del fusilamiento de Julián Grimau



En la mañana del día 19 de abril de 1963, como hoy, tuvo lugar un Consejo de ministros. Franco decidió que todos se retrataran, que se votase. Que se compartiera la responsabilidad “ante Dios y ante la Historia”. Diecinueve ministros dan el visto bueno para la ejecución de Julián Grimau por un presunto y extraordinario “delito continuado” desde la Guerra Civil.



Franco pretendía con ello, con este acto de crueldad supina, recobrar ante los españoles, tintada de sangre, la legitimidad nacida del triunfo en la Guerra Civil. Y este mensaje quiere enviarlo con la complicidad de su gobierno, de esa amalgama de militares, de miembros del Opus Dei, de tecnócratas…Todos votan a favor, Fraga, y los del OPUS incluidos López Bravo, Ullastres, Navarro Rubio (Hoy esa misma iglesia habla de mártires)

El 7 de noviembre de 1962, es detenido por la policía franquista Julián Grimau. El hecho se produce tras la delación del enlace, que ya no aguanta más torturas de la Brigada Político Social , cuando lo delata y les facilita su detención al señalarles la cita clandestina. A las pocas horas, es terriblemente torturado y cae a la calle desde una venta de la primera planta de la Dirección general de Seguridad al callejón de san Ricardo. El mismo Julián en testimonio recogido por José Ramón Recalde y otros presos en la Carcel de Carabanchel, meses después, les confesaba que no recordaba cual de las dos versiones era la verdadera. Solo la tortura que la motivó es incuestionable.
Julián ha quedado malherido, con el cráneo hundido y las muñecas rotas pero no pueden rematarlo porque se ha agolpado gente en torno a él. Lo llevan a la Casa de Socorro de General Ricardos, donde le operan de urgencia del hundimiento del parietal izquierdo. Lo trasladan al Hospital penitenciario de Yeserías.
Santiago Carrillo habla el 15 de noviembre por Radio España Independiente “La Pirenaica”:
“Me dirijo a todos los españoles, de izquierda y de derecha. No es posible tolerar en silencio que el gobierno siga aplicando la tortura a hombres con cuyas ideas podéis estar de acuerdo o disentir, pero que en todo caso las defienden arriesgando su vida, noble y pacíficamente.
Me dirijo a los hombres que encabezan la Iglesia Católica: ¿Cómo podéis seguir apareciendo en el papel de cómplices o aliados de un régimen que se proclama católico y aplica la tortura?...
Y vosotros, militares, ¿no os percatáis de que, con esos métodos, Franco trata de hundir al ejército en el mismo lodazal, en idéntico deshonor en el que está cayendo su régimen maldecido por la inmensa mayoría de los españoles?
Hacemos un llamamiento a los trabajadores, a los intelectuales, a los hombres de Iglesia, a los militares honestos,. Uníos todos para que Julián Grimau sea el último español torturado.”
En Madrid, Francisco Romero Marín se mueve en los círculos de abogados próximos al Partido, y designan como idóneo para la defensa de Grimau a Amandino Rodríguez Armada. Un hombre corpulento, vehemente, abogado vitalista, bohemio, comunista, que ha aprendido a sortear con habilidad en el trapacero sistema legal de la Dictadura, con una gran capacidad de repentización.
-          ¿Usted es comunista, no, Armandino? –le pregunta en una de las muchas veces en las cuales se ve con él, frente a frente, el coronel Eymar, el temido Juez Especial Nacional de Actividades Extremistas, caballero mutilado de guera.
-          No soy gallego –respondía Fernández Armada en una clara declaración de fidelidad a sus raíces. 

El 6 de diciembre de 1962 Manuel Fraga, nuevo ministro de Información, comienza a justificar la condena de Grimau, con la denuncia de “una campaña que determinados sectores comunistas y filocomunistas llevan contra España” al responder a la Comisión Internacional de Juristas de Ginebra que hayan vuelto a calificar de nuevo al franquismo como un régimen dictatorial. Y continúa:

“Uno de los objetivos de esa campaña es convertir en personajes a individuos como Grimau y Ormazabal, claramente comunistas, o como Marcos Ana, que ustedes conocen y que es un verdadero asesino (sic) Pero quiero indicarles que, así como el proceso del señor Grimau, que estos días ocupa una cierta atención en la prensa comunista, sigue su curso normal y todavía no es posible hacer declaración alguna sobre los hechos recientes, en cambio sí puedo decir que se ha podido investigar sobre la actuación de este señor durante la guerra española en Barcelona y dentro de unos días daremos un dossier espeluznante de crímenes y atrocidades cometidas personalmente por este caballerete.”

El 20 de enero, cuando Grimau ya ha dejado el hospital de Yeserías y ha sido trasladado a Carabanchel, el diario oficial Arriba  publica un editoria, que lleva por título Grimau y sus crímenes, al que se unen otros artículos difamatorios de Emilio Romero en Pueblo,, en base a dossieres servidos desde el Ministerio de Fraga. Intelectuales no comunistas como Pedro Laín Entralgo o Dionisio Ridruejo, firman contra el proceso a Grimau.

Algunos piensan que no pueden juzgar a Grimau por unos presuntos crímenes cometidos durante la guerra, ya que estos han prescrito, pasados casi 25 años. Para ello el régimen inventa el “delito continuado” {ahora algunas quizás dirían “diferido”} porque la decisiónde la sentencia ya está tomada. Delito continuado, según el cual  hay una línea de continuidad entre la actuación de Julián Grimau como policía del Gobierno republicano durante la Guerra Civil y su posterior lucha clandestina.

Julián Grimau permenece durante casi tres meses en la enfermería de la Carcel de Carabanchel y, un día de abril le dejan bajar al patio de la cárce, pero pronto tiene lugar el juicio y lo vuelven a aislar en la enfermería. Casi todos los presos pensaban que a nadie mataban ya por hechos de la Guerra Civil, pero Recalde ya salió preocupado cuando Grimau le habló de la conmutación de la pena tras la aparición de ese extraño concepto pseudojurídico del “delito continuado”.

El juicio fue una pantomima. El único que tenía títulos jurídicos suficientes fue el abogado defensor de Grimau, Alejandro Rebollo., a la sazón joven capitán del Ejército de Tierra y abogado. El Fiscal Hernández Martín ha falsificado sus títulos de derecho, lo que no le ha impedido participar en cientos de consejos de guerra en aquellos años. La mayoría de los jueces militares no tienen la mas mínima noción de derecho, entre ellos el secretario del tribunal, el atrabiliario teniente coronelBalbás: quien ante el ardor, llama al orden al abogado defensor de Grimau:  “- Mida usted sus palabras. Hay periodistas extranjeros en la sala.”
El 18 de Abril tiene lugar el Juicio. Crucifijo. Sable. Militares legos. Se vierten los argumentos de los Dossieres fabricados y difundidos desde el ministerio de Información de Fraga. El abogado defensor, cuestiona si no es verdad la afirmación de Franco sobre que el valle de los caídos es un símbolo de la reconciliación nacional y se arma la marimorena en la sala. . Pero el Tribunal da por visto para sentencia. Siguen las acttuacionwes del Partido y de los intelectuales amigos hacia altos cargos del régimen como el general Muñoz Grandes, a quien se considera único capaz de llevar la contraria a Franco.
En la mañana del día 19 de abril de 1963, como hoy, tuvo lugar un Consejo de ministros. Franco decidió que todos se retrataran, que se votase. Que se compartiera la responsabilidad “ante Dios y ante la Historia”. Diecinueve ministros dan el visto bueno para la ejecución de Julián Grimau por un presunto y extraordinario “delito continuado” desde la Guerra Civil.
Franco pretendía con ello, con este acto de crueldad supina, recobrar ante los españoles, tintada de sangre, la legitimidad nacida del triunfo en la Guerra Civil. Y este mensaje quiere enviarlo con la complicidad de su gobierno, de esa amalgama de militares, de miembros del Opus Dei, de tecnócratas…Todos votan a favor, Fraga, y los del OPUS incluidos López Bravo, Ullastres, Navarro Rubio (Hoy esa misma iglesia habla de mártires)

En su última noche en capilla antes de su fusilamiento, Permitieron a Antonio Rebollo designado su abogado, pasar varias horas con Julián Grimau.. Como luego comentó el abogado hablaron del futuro de España, de la democracia, de la lucha sin violencias, de la reconciliación nacional, de todo lo que negaba aquel acto infame. Hablaron de la Encíclica Pacem Terris, de Van Gogh y Degas. De John Dos Passos…y se abrazan antes de que sonaran las descargas. Dicenque las últimas palabras de Julián Grimau a su abogado fueron:

“La victoria, Amandino, la usufructuarán otros.
Los emboscados, los burócratas.
Los calculadores que permanecen a buen recaudo en la retaguardia…”